# Fortalecer la pasión por la Naturaleza.

> Fortalecer el corazón y la esperanza luego de viajar por la Patagonia argentina es posible, cuando podemos comprobar con nuestros propios ojos la…

**Fuente:** https://naturalezayliteratura.com/paisaje/fortalecer-la-pasion-por-la-naturaleza/  
**Autora:** Yiyi Naser · **Categoría:** paisaje · **Publicado:** 2016-02-05

---
Fortalecer el corazón y la esperanza luego de viajar por la Patagonia argentina es posible, cuando podemos comprobar con nuestros propios ojos la belleza  y dialogar con los protagonistas de la vida productiva de paisajes esteparios desérticos, o en valles abrigados de la Cordillera de los Andes, en bosques milenarios de ñires, coihues  y lengas, en zonas lacustres paradisíacas, en fin naturaleza en su plenitud. Y el corazón se alegra y late vibrante, ya que los ambientes que el hombre cuida y preserva aun obteniendo de ellos beneficios productivos, nos dan alegría y felicidad. Recordé lo que había leído en el joven blog  [https://salidalateral.wordpress.com](https://salidalateral.wordpress.com) y que comparto:

_“Quiero unir a la gente para que viva esa felicidad sin necesidad de algo externo, solo sabiendo que tienen ese sentimiento en ellos, y que pueden realmente detonar ese sentimiento y compartirlo, y que cuando lo comparten de hecho van a detonar ese sentimiento en otras personas”_

 Alain Lagger, Director de Felicidad de Open English. Andando los caminos polvorientos de la ruta 40 ni hay que hacer esfuerzos para alcanzar “el equilibrio, la paz y la tan ansiada y deseada felicidad.” El viento que nos vuela hasta las ideas, el sol que deslumbra a cada parpadeo, la fruta fina  cultivada al pie del Piltriquitrón- emblema de la comarca del Bolsón-, la trucha criada con agua de deshielos, el guanaco que no deja que los alambrados sean su obstáculo, las tropillas de caballos que serán de algún puestero de estancia, todo contribuye a que la felicidad se nos retrate en el alma.

[![20160122\_105548](https://naturalezayliteratura.com/uploads/2016/02/20160122_105548.jpg)](https://naturalezayliteratura.com/uploads/2016/02/20160122_105548.jpg)

Llegar caminando hasta el Fitz Roy que maravillosamente Germán Sopeña nos describiera en su libro Patagonia Blanca y comprobar que la plenitud del goce de lo bello es mayor al cansancio. Enfrentarse a las paredes glaciarias es un capítulo aparte, ya que más de 300 años de hielos se nos vienen encima, con sus lenguas transparentes que nos parecen blancas y hasta azuladas por efectos de la luz. El hombre, comprobamos, es solo un huésped de la Naturaleza, está de paso y si conserva los lugares como los encontró, serán nuestros hijos y sus hijos los que podrán también emocionarse…hasta las lágrimas.

_«La humanidad nos parece pequeña y aburrida al lado de las grandes fuerzas de la Naturaleza»_ dice Teilhard de Chardin.

[![20160128\_155619](https://naturalezayliteratura.com/uploads/2016/02/20160128_155619.jpg)](https://naturalezayliteratura.com/uploads/2016/02/20160128_155619.jpg)

Ya lo expresaba Jovellanos que inspiró profundamente la mentalidad ecologista de Manuel Belgrano al exaltar las bellezas de la naturaleza e incluso sus valores espirituales, acuñando una nueva mirada hacia el paisaje con una visión romántica, a la que adherimos porque nos ha pasado en carne viva.

Como decía el periodista Germán Sopeña del Padre salesiano De Agostini con _“temperamento austero y reflexivo,  incansable y  mirada de águila escrutadora, capaz de ver a distancia y de captar lo esencial, o mirada penetrante  que lo asemeja a los cóndores imbatibles por su poder de observación y su conocimiento de valles y alturas."_

Así los invitamos  a descubrir las mejores sendas para buscar las alturas y a saber descansar la mirada desde lo alto para identificar lugares, ríos, poblados y, sobre todo, las cumbres circundantes.
